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domingo, 19 de enero de 2014

Blacksad #5- Amarillo

La saga de Blacksad, de los autores españoles Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, siempre genera una gran expectación. Más aún si cabe tras los galardones recibidos en la última edición de los Premios Eisner entregados en la ComicCon de San Diego. En cada nuevo volumen se espera una historia brillante y sorprendente adornada con unos magníficos dibujos, por algo es considerada una de las series negras por excelencia.
Portada "Amarillo"

Sin embargo, las grandes series o los grandes autores suelen generar unas expectativas muy elevadas en los lectores. Quienes en cuanto no ven cumplidos sus deseos a la perfección no dudan en tildar la obra de pobre. Supongo también, que este gran y profundo interés hacia una obra por parte de la audiencia despierta en el autor, en este caso autores, un sentimiento de responsabilidad y ganas de seguir innovando y haciendo las cosas igual de bien.

Quizás en este caso los autores hayan sucumbido a la presión, o hayan tratado de innovar y evolucionar al personaje más de lo que el público esperaba. O al menos en otra dirección. O tal vez el tiempo se les echó encima y han tenido que hacer una obra de compromiso. Sea como fuere “Amarillo” el quito volumen de la saga Blacksad no es precisamente lo mejor de la misma.

El comienzo se plantea en un tiempo inmediatamente posterior a “El infierno, el silencio”, en el que se nos presenta a un John Blacksad cansado de correr detrás de los “malos”, cansado de andar a tiros todo el santo día y con una especie de pesar vital. Por ello, decide dejar los crímenes y la investigación aparcados por un rato, esperemos que sea corto, y buscar un trabajo más relajado. El mismo parece sencillo en un principio, llevar un coche desde el Aeropuerto Moisant Field, sito en Nueva Orleáns, hasta Tulsa. Pero se empieza a complicar a medida que transcurre la historia, viéndose obligado a dejar de lado su empeño inicial por otros, digamos, de carácter más legal y administrativo.

Primera hoja del cómic
La trama evoluciona de forma excesivamente rápida, vagando Blacksad por las viñetas pareciendo un elemento secundario durante todo el cómic y no siendo partícipe en ningún momento de la historia principal. El protagonismo recae sobre un león llamado Chad, con el que el lector en rara ocasión se identifica. Además, el tema principal no tiene un gran calado, como en volúmenes anteriores, y se muestra de forma muy difusa. Pero no todo pueden ser quejas, en “Amarillo” el lector conoce aún más al detective gatuno mostrándosenos parte de su pasado así como a parte de su familia. Al tiempo que expone el tedio, cada vez más notorio, que siente hacia la profesión de detective. Poniendo de manifiesto el posible cansancio que sienten los autores hacia el personaje tras cinco volúmenes. Otra característica interesante es que se hacen referencias a personajes de anteriores historias, algunos de los cuales intervienen de forma muy activa.

En cuanto al dibujo, que sin duda es uno de los rasgos más característicos de la saga, muchos lectores han percibido una bajada en la calidad puesta de manifiesto en un menor nivel de detalle, rasgos mucho más difuminados y con menor fuerza así como un uso del color poco habitual en Guarnido. Por mi parte me identifico con aquellos lectores que han identificado las carencias expuestas. Sin embargo, he tratado de comparar las viñetas de “Amarillo” con los números anteriores, pues no parece muy normal un descenso tan notorio de la calidad del dibujo por parte de Juanjo Guarnido. Lo que más me ha llamado la atención, sin duda, es que mientras en los cuatro volúmenes anteriores abundaban las escenas cercanas con enfoques centrados en rostros o personajes concretos y en las que el número de individuos es escaso, en “Amarillo” es todo lo contrario. Una gran cantidad de escenas están en vista aérea o muestra a los personajes a enormes distancias lo que favorece la sensación de falta de detalle. Da la impresión de que el estudio de encuadres y escenas no ha sido tan detallado como en anteriores ediciones, tal vez por falta de tiempo.


En “Amarillo”, Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, parece que han tratado de innovar y hacer crecer la figura de Blacksad por derroteros distintos a los empleados hasta el momento. Recreándonos un personaje mucho más humano al que el azar le juega malas pasadas. Sin embargo, la historia planteada es bastante débil, no llegando a cautivar al lector en ningún momento, y el dibujo no se encuentra a la altura de títulos como “El infierno, el silencio” o “Alma Roja” aclamados internacionalmente.

Título: Amarillo
Autores: Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido
Editorial: NORMA Editorial
Descripción: Cartoné a color, 56 páginas
Precio: 15,00 euros
ISBN: 978-84-679-1425-2

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sábado, 11 de enero de 2014

El otro mar, último cómic de Alfonso Zapico

Portada de "El otro mar"
Estas pasadas navidades ha caído en mis manos “El otro mar” de Alfonso Zapico, quien cuenta con un Premio Nacional del Cómic en su haber gracias a “Dublinés”. Raudo me apliqué a la lectura. Siendo sincero en un primer momento no despertó en mí un gran interés, sin embargo, al terminarlo me dejo un regusto más que agradable y satisfactorio.

Alfonso Zapico
“El otro mar” es la historia de un descubrimiento, el llevado a cabo por Vasco Núñez de Balboa en continente americano en 1513. Pero Zapico nos conduce con su buen hacer más allá del hallazgo del Océano Pacífico por parte del conquistador extremeño. Tras concluir el cómic y haberlo macerado convenientemente, tengo la sensación de que los matices y acontecimientos que en primera instancia pudiesen parecer de importancia menor son realmente los que mayor poso dejan. Además, la temática de la conquista del Nuevo Continente es una materia que en cierta forma todos hemos estudiado, aun cuando en la actualidad lo recordemos vagamente. Por ello, “El otro mar” podría describirse como la historia de un descubrimiento que trasciende el propio hallazgo, aflorando en el lector recuerdos, sensaciones, conductas y pensamientos que bien podrían ser de aplicación en nuestros tiempos. Pero bueno, pasemos a desgranar este sin Dios y a dar algún argumento sobre el que se pueda fundamentar lo dicho.

El hilo vertebrador de la trama, como habréis intuido, son los acontecimientos que acaecen a Vasco Núñez de Balboa desde su desembarco en el Nuevo Continente hasta su muerte. Teniendo como uno de los hitos principales el hallazgo del Océano Pacífico desde la costa occidental. Esta historia sirve de pretexto para mostrarnos la vida en las colonias así como el trato con los pueblos nativos. Ni que decir tiene que por aquel entonces los europeos nos sentíamos con el derecho y casi con el deber de reclamar como propias todas aquellas tierras que pisasen nuestros pies. Cayese quien cayese e independientemente, por supuesto, de que los pueblos autóctonos, a los que se consideraban “salvajes”, llevasen viviendo en aquellas tierras varios siglos.

Viñeta de "El otro mar"
Pero la cosa no queda ahí. Los conquistadores y sus ejércitos, cual buenos españoles, no paraban de echarse la zancadilla unos a otros. Bueno, la zancadilla, la guillotina, la soga al cuello, el trabucazo o lo que se terciase. Las disputas y bellaquerías entre los propios españoles eran una constante. Y así se llevó a cabo la conquista del Nuevo Mundo. Aunque no es de extrañar nada de lo que allí sucedió, como bien cuenta el cómic, viendo la talla de personas que realizaron la conquista. Incluso podría pensarse que demasiado poco pasó habida cuenta de los que allí fueron. Estos matices no se exponen de forma clara y cristalina, aunque Zapico los deja entrever, y sin embargo tienen una mayor profundidad que la historia principal. Pues estas cuestiones nos predisponen a analizar nuestro comportamiento así como el del pueblo que somos herederos, al menos teóricamente. 

“El otro mar” es un cómic muy ameno y didáctico, del que los jóvenes y no tan jóvenes pueden aprender o recordar un pedazo de la historia sobre la conquista de América por parte de la corona de Castilla. Y no me voy a ir sin aplaudir el cariz educativo que Alfonso Zapico confiere a sus cómics.

Título: El otro mar
Autor: Alfonso Zapico
Editorial: Astiberri
Descripción: Cartoné a color, 56 páginas
Precio: 14 euros
ISBN: 978-84-15685-38-8

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domingo, 5 de enero de 2014

La esperada obra maestra de Paco Roca: Los surcos del azar

Portada de "Los surcos del azar"
Una historia, o mejor dicho, una parte de la historia ha salido a flote cual tesoro rescatado de un barco naufragado. “La Nueve”, objetivo en este caso del rescate, ha sido recuperada de las garras del olvido por Paco Roca, quien ya nos tiene acostumbrados a grandes y profundas historias como “Arrugas” o “El invierno del dibujante”. La primera compañía que entró en París liberándola de los nazis estaba formada en gran medida por españoles que habían luchado en la Guerra Civil. Sin embargo, este hecho es desconocido por la mayoría, hasta el punto que los héroes de “La Nueve” han sido ignorados durante largo tiempo. Pero el periplo de estos españoles hasta entrar a liberar París como parte del ejército de la “Francia Libre” de de Gaulle es digno de admiración. Y que mejor forma que con un cómic entre las manos.

Paco Roca
Paco Roca guía de forma magistral la trama a través de los recuerdos de Miguel Campos, integrante de aquella compañía, desde el trágico y amargo abandono de España hasta la entrada en París. El autor emplea una osada y perspicaz argucia narrativa por la cual el propio Paco Roca realiza una serie de entrevistas a Miguel Campos, de quien emanan los recuerdos de aquellos duros años. El fin de tales entrevistas, ficticias por supuesto, es escribir un libro sobre aquella compañía. De esta forma es capaz de relacionar la historia de “La Nueve” y los exiliados españoles con el momento actual. Haciéndonos ver que tras la toma de París la historia siguió su curso, muy a pesar de los exiliados. A quienes durante muchos años el anhelo de que tras la liberación de Francia le tocaría su turno a España les movía para luchar contra el fascismo. Pero el momento de regresar a su querida tierra y volver a ver a sus familias nunca llegó, siendo los únicos participantes en la II Guerra Mundial que no tuvieron un país al que regresar.

Mediante una visión particular de uno de los miembros de “La Nueve”, la de Miguel Campos, Paco Roca consigue captar nuestra atención, hacerla suya y guiarla a su antojo. Logrando así una historia muy emotiva y cercana, alejada de todo triunfalismo y centrada en el campo de batalla. Abocando al lector como si de una fuerza irresistible se tratase, a continuar incansable en su afán de conocer vida y milagros de aquellos españoles exiliados. A ello contribuyen también viñetas con alta tensión emocional y temas paralelos tales como la muerte en la guerra que hace plantearse la necesidad de aquellas guerras.

Defensor como soy del cómic como elemento didáctico, “Los surcos del azar” sin duda se encuadra en esa categoría. Pues a pesar de que todos hemos estudiado la Guerra Civil así como el exilio del bando republicano y la II Guerra Mundial, muy pocos conocíamos esta parte de la historia y el adónde fueron a parar aquellos exiliados. Pero aun hay más, mostrándonos lo perra que pueden ser las guerras, en las que sucesos anormales en la vida cotidiana pueden convertirse en frecuentes en el campo de batalla. Como la muerte de un amigo, un compatriota o un compañero de trinchera. Además, en ningún instante tienes la sensación de adoctrinamiento por parte del cómic, sabes que el protagonista es un republicano español exiliado y con él sigues su periplo histórico en pos de su lucha.

Con “Los surcos del azar” Paco Roca se erige como uno de los mejores historietistas del panorama nacional actual, si es que no lo considerabais como tal ya. Sin dejar de lado su faceta como dibujante que es excepcional en la misma medida. Siempre realiza trabajos de gran calidad como “El invierno del dibujante” o “Arrugas”, título este último que muchos aventuraron como obra culmen en su carrera. Pero sin embargo, les ha sorprendido con este nuevo título, y es que la obra de Paco Roca parece seguir un crescendo continuo. ¿Tendrá límite este ascenso? Personalmente espero que no, y me gustaría que en un futuro nos siguiese sorprendiendo. De lo que no cabe duda es que se ha ganado una sección en las estanterías de la mayoría de los lectores, y en la mía en particular.

miércoles, 1 de enero de 2014

V de Vendetta (Cómic) de Alan Moore y David Lloyd. Segunda parte.

Volvemos con la segunda parte de la reseña del genial cómic de Alan Moore y David Lloyd, "V de Vendetta". En la primera parte se expusieron los temas tratados, el principal hilo argumental y las florituras estilistas y narrativas de que es capaz Moore, dotando de esta forma al libro de unos sorprendentes matices. pues bien, hoy toca hablar de la ilustración y de la posterior adaptación de la novela gráfica al cine. Allá vamos.
Viñeta del cómic "V de Vendetta"
La historia fue ilustrada por David Lloyd inicialmente en blanco y negro, cuando se comenzó a publicar por episodios en la revista Warrior. Finalmente se le añadió color en la versión de DC Comics donde los autores continuaron la historia hasta finalizarla tras el cierre de Warrior. A la hora de leer “V de Vendetta” hay que recordar que es una obra de los años 80 y por tanto, las ilustraciones corresponden a aquella época. Mucha gente dice que es la parte del cómic a la que peor ha tratado el paso del tiempo. Sin embargo, aunque inicialmente puedan parecer dibujos un tanto extraños sobre todo si se está acostumbrado a las novelas gráficas actuales, con el paso de las hojas uno se va haciendo a él, incluso llegando a cogerle cariño. En cuanto al color también cuesta adaptarse pero a mi personalmente me han acabado gustando esos tonos pasteles, aguados y decolorados. Es algo que no se ve habitualmente, al menos en la actualidad.

Viñeta del cómic "V de Vendetta"
La figura ultraconocida de V correspondiente a la máscara de Guy Fawkes y que actualmente se puede encontrar en diversos actos reivindicativos en todas las partes del mundo, se la debemos a Lloyd. Quien tras realizar diversas pruebas, en algunas de las cuales consideraba a V un ninja, se le ocurrió la idea de resucitar a Guy Fawkes. A pesar de las dificultades que ello supuso para el guionista, Moore, ambos decidieron seguir con la idea convencidos del efecto que tendría en la obra.

Detalle de la máscara de Guy Fawkes empleada en la película
Por último indicar que el cómic es sustancialmente diferente, y a mi juicio, mejor que la película que muchos habréis visto, aunque la misma es una adaptación un tanto libre realizada por los hermanos Wachowski quienes adaptaron el guión. En la película muchos hilos argumentales se pierden, se alteran o se tergiversan, el orden de los acontecimientos se modifica en muchos casos y algunos de los principales personajes secundarios son muy distintos a nivel psicológico de los empleados en el cómic, y otros muchos desaparecen. Una de las pérdidas fundamentales es el carácter anarquista de V, así como todos los discursos y momentos relacionados con ello. Probablemente los Wachowski no creyeron apropiado introducir esta faceta si querían vender la película. También se modifica la personalidad de un personaje tan fundamental como Evey Hammond así como la relación que mantiene con V.

A fin de cuentas y como ya habréis notado, el cómic me parece sublime, genial, de los mejores que he leído hasta el momento. A ello contribuye en gran medida los temas tratados así como la diversidad de tramas y los distintos recursos narrativos empleados por Alan Moore que le proporcionan un gran número de giros y elementos inesperados haciendo que esta obra se convierta en una obra maestra. Pero sin duda lo mejor de todo el volumen es la capacidad de incitar al lector a pensar y a comparar los sucesos descritos con la realidad actual. Sembrando en él el germen de la duda y las preguntas sin respuesta.

V de Vendetta (Cómic) de Alan Moore y David Lloyd. Primera Parte.

lunes, 30 de diciembre de 2013

V de Vendetta (Cómic) de Alan Moore y David Lloyd. Primera parte.

Portada de V de Vendetta en la edición de DC Comics
El fascismo asola Inglaterra, podando todas las libertades tanto individuales como colectivas, en pro de una teórica estabilidad y bienestar. La opresión y el control a través de las armas, la violencia y el miedo es ley. La vigilancia exhaustiva mediante el empleo de cámaras y micrófonos que cubren toda la superficie habitable impide la privacidad así como cualquier posible conato de rebelión. Sin embargo, lo peor de todo es que esta hipotética Inglaterra ha instaurado este régimen y todo su ditirambo de recortes a las libertades con el insultante beneplácito de sus habitantes junto con el uso de la política del miedo. La justicia, los ideales, las libertades y la integridad de las personas han sido erradicadas o dejadas de lado en beneficio del ¡Inglaterra prevalece!

V dando un discurso televisado
Bajo el Sol abrasador que representa la vida en esta Inglaterra fascista aparece la figura de V, sí amigos, estamos hablando de “V de Vendetta”. V es un personaje, pero al tiempo representa unos ideales, la integridad personificada. Ataviado constantemente con su peluca y su máscara de Guy Fawkes. ¿Su objetivo? Derrocar la dictadura imperante y llevar a cabo su vendetta particular, tratando de liberar las sogas que oprimen a la población y de cuya existencia no son ni tan siquiera conscientes. No escatima en la violencia si la situación lo requiere. Considera que en determinadas ocasiones, como es el caso de la brutal represión en aquella supuesta Inglaterra, el uso de las armas y la fuerza puede ser legítimo así como un motor para logra la libertad. Porque de qué otra manera actuar cuando la Justicia defiende las injusticias más viles de un Gobierno hacia su pueblo, o directamente cuando la Justicia ha sido aniquilada, masacrada y desmembrada. V se encuentra fuera de la vigilancia del Gobierno de Adams Susan, pues podría decirse que no vive en ese mundo. Se encuentra en otro paralelo en el cual la cultura está permitida, se pueden y deben leer libros, apreciar las obras de arte y formarse. Sin embargo, ese mundo paralelo ha estado durante largo tiempo únicamente habitado por él, hasta que esto cambia con la llegada de Evey Hammond.

Viñeta en la que se encuentra en la escena central el líder, Adams Susan

El uso reiterado de la fuerza y de artefactos explosivos no es precisamente un camino para entablar una buena amistad con el líder Adam Susan, que pone todos los medios a su disposición para frenar al catalogado como terrorista, V. Con sus acciones, V trata de imponer un caos y sacar a la población de su letargo voluntario al tiempo que descabeza las diferentes cúpulas del Gobierno y sacia su sed de venganza. Pero V no es tan solo un anarquista que se dedica a poner bombas sin más, es una persona culta en un mundo en el que la cultura está prohibida, es un conjunto de ideales por los cuales está dispuesto a morir llegado el momento. Además el lenguaje que emplea se encuentra habitualmente sembrado de metáforas, sobre todo durante lo que podría llamarse la iniciación de Evey. Este lenguaje enrevesado dificulta la lectura al tiempo que incita a pararse a pensar sobre lo que realmente está queriendo decir y lo que desea transmitir a Evey Hammond. Ello unido al uso de constantes metáforas es parte del aprendizaje de Evey pues de esta forma él tan solo le muestra el inicio del camino tocándole a ella la tarea de recorrerlo. Llegando por si misma al descubrimiento de los ideales y la integridad, motivos que deberían mover a las personas.
Portada de la recopilación completa llevada a cabo por Vertigo
Las situaciones, diálogos, metáforas y acciones planteadas se encuentran tan bien narrados que buscar paralelismos con la situación actual en diversos países es inevitable (entre ellos España). Además los hilos argumentales son tantos y de tal profundidad que a los autores, Alan Moore y David Lloyd, les permite tocar una gran multitud de conceptos más allá del fascismo y la opresión. Luchas de poderes dentro del propio partido, corrupción y amiguismo de las altas esferas, torturas, justicia, ideales o libertades son algunos de los muchos temas tratados. A pesar de todas las materias puestas sobre la mesa, las diversas visiones y caminos empleados a lo largo del cómic y sus bifurcaciones, al final todo va confluyendo de una forma sorprendentemente armoniosa. Técnicamente hablando el guión elaborado por Alan Moore me parece sublime tanto por la dificultad de unir todos los argumentos, como por la trama principal así como por los recursos empleados lo cual confiere matices a la obra que la hacen aún más bella. Como se ha mencionado las metáforas son el pan nuestro de cada día cuando V habla, pero a parte nos encontramos con elipsis que permiten aventurarnos tanto en el pasado de V como de Evey, simultaneidad y paralelismo entre texto y dibujo haciendo que los textos correspondientes a un determinado hilo de la historia se desarrollen en las viñetas correspondientes a otro. También se incluyen referencias a conversaciones anteriores dentro del mismo cómic lo que permite la unión de vías y la comprensión de hechos pasados. Y por supuesto, no voy a dejar sin mencionar el capítulo completamente musical que de primeras puede no entenderse completamente pero que cobra todo el sentido a medida que avanza la historia.

Alan Moore (escritor y guionista)

David Lloyd (ilustrador)
En breve os traeré la segunda parte de la reseña de V de Vendetta que esto se está alargando en exceso. En la próxima hablaremos de la ilustración y las diferencias más sustanciales entre la película y el cómic. Hasta pronto.

Os dejo a continuación el enlace a la segunda parte de la entrada:
V de Vendetta (Cómic) de Alan Moore y David Lloyd. Segunda parte.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Dublinés de Alfonso Zapico

Portada de Dublinés
Los cómics, tebeos o como queráis llamarlos, pueden presentar una faceta educativa e histórica a parte de contarnos fascinantes tramas fantásticas y de aventuras, o de lo que se tercie. Un ejemplo muy claro es el volumen que hoy comento, Dublinés de Alfonso Zapico publicado por Astiberri, que fue Premio Nacional del Cómic 2012, ahí es nada.

Alfonso Zapico autor de Dublinés
Pues nada, al lío. Dublinés cuenta la vida, obra y milagros de uno de los mejores prosistas de habla inglesa del siglo XX, James Augustine Aloysius Joyce, James Joyce para los amigos y el mundo en general. El cómic no es una mera biografía del autor de “Ulysses”, en él, además de contarnos la vida de Joyce, Zapico expone, con gran maestría y amenidad, los principales acontecimientos históricos de la época que influyeron al autor. Ello unido a la descripción del entorno familiar y círculo de amistades de Joyce hace que nos podamos hacer una idea más precisa del autor, más allá de sus actos. Este afán por mostrar las relaciones que mantenía Joyce con sus familiares, amigos y conocidos nos envuelve en momentos puntuales de la obra en una marabunta de personajes que puede liar en cierta forma al lector. También es cierto que a ello contribuyó el propio Joyce manteniendo una vida social muy activa y particular, por llamarla de alguna forma. Sin embargo, a mi juicio, el fin, en este caso, justifica los medios, y el gran número de personajes que aparece en el cómic tienen por objetivo contarnos anécdotas y momentos de la vida del autor sin los cuales la completitud descriptiva del mismo quedaría coja.

James Joyce autor de "Ulysses"
A decir verdad, James Joyce fue un personaje pintoresco, al que muchos tildarían de calavera si no fuese porque era un puñetero genio. Nació en Irlanda en 1882 y la mayor parte de su vida la pasó lejos de la tierra que le vio nacer, unas veces en París, otras en Trieste, Pola, Zurich, viajaba en cantidad. A pesar de que la última vez que pisó Dublín fue en 1912, esta misma es la ciudad en la que discurren todas sus historias. No tuvo trabajo estable ni sueldo fijo durante gran parte de su vida, aunque tampoco tenía pinta de que el trabajar más allá de sus escritos le apasionase. Ello implica que vivió en muchos casos de la pillería y el engaño, siendo los principales objetivos de tales actos sus amigos cercanos y sobre todo su hermano menor Stanislaus que vivió junto a James, su mujer y sus hijos durante largos periodos de tiempo. Por si fuese poco, la misma maestría que se gastaba con la pluma la aplicaba también de forma habitual en empinar el codo. La vida bohemia que llevó le permitió conocer a todo tipo de personajes, desde afamados escritores y editores coetáneos como Proust o Ezra Pound hasta borrachos, mujeriegos y envidiosos de la talla de Cosgrave o Gogarty. Todo ello, así como las dificultades que tuvo para lograr publicar sus libros o sus diferencias con la Iglesia y otras muchas facetas se describen a la perfección en el Dublinés de Alfonso Zapico.

Viñeta de Dublinés
Página de Dublinés
A excepción de que en determinadas ocasiones las anécdotas se presentan de una forma un tanto inconexa, me parece una biografía excelentemente relatada, con un guión ameno que arranca la carcajada en gran parte de la historia. El tipo de dibujo, semi-caricaturesco sin un gran alarde en detalles, encuadres o puntos de vista, es muy apropiado dada la envergadura del proyecto que se traía entre manos Zapico, hay que decir que el volumen cuenta con más de 200 hojas. Lo mismo sucede con el color, pues el cómic se encuentra coloreado en escala de grises lo que le confiere un aire de tiempo pasado muy acorde con la historia. Es un cómic muy bueno y bien trabajado, además de didáctico, (con razón que ganase el Premio Nacional del Cómic 2012)  que describe los dimes y diretes de una gran figura de la literatura del siglo XX y que pienso volver a leerme más pronto que tarde.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Blacksad #4- El infierno, el silencio

Portada de "El infierno, el silencio"
En el cuarto volumen de la saga Blacksad el detective gatuno da con sus huesos en la mítica ciudad de Nueva Orleáns, cuna del jazz. El director del sello discográfico La Chapelle Records, Fausto La Chapelle que se encuentra gravemente enfermo, le encomienda encontrar al mejor de sus músicos, Sebastian “Little Hand” Fletcher. Sebastian es un virtuoso del piano que se hizo rico y famoso muy temprano, a pesar de ello, se enganchó a la heroína y su vida entró en una profunda decadencia por culpa de la misma. Pero el formidable pianista guarda un secreto que le atormenta y le devora y que La Chapelle teme.

Blacksad aceptando el encargo
En “El infierno, el silencio” me han sorprendido dos características que en los tres volúmenes anteriores no se presentan o al menos lo hacen en menor medida. El desorden en la historia, es decir, el uso de la elipsis temporal en un grado superlativo que inicialmente crea en el lector una especie de incertidumbre hasta que se logra seguir la pauta planteada por Canales. Esta artimaña obliga al lector a mostrar una actitud participativa en la lectura lo que provoca una mayor inmersión en la historia, ya que se debe ordenar el rompecabezas para lograr sacar todos los detalles a la trama. Para completar esta elipsis temporal, Guarnido se dedica a jugar con el color para generar énfasis en los recuerdos, en hechos previos y posteriores generándose una mayor profundidad narrativa. Ambos recursos confieren un valor añadido a “El silencio, el infierno” y muestran la constante innovación que los autores plantean en sus cómics.

Viñetas geniales de claros y sombras bajo un árbol
“Alma Roja”, tercer volumen de la serie, representó la consagración de Blacksad, tanto a nivel artístico como narrativo, y por consiguiente de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. Con “El infierno, el silencio” esta genial dupla demuestra que además de hollar la cima, también son capaces de permanecer en ella. No se puede por menos que quitarse el sombrero ante la gran historia tejida por Juan Díaz Canales, quien no da puntada sin hilo. Y por supuesto, elogiar a Juanjo Guarnido que con sus dibujos permite que el lector se sumerja en esta gran historia de un jazz. Por lo visto, la gente de la Comic Con de San Diego 2013 pensaron algo similar pues la obra, “El infierno, el silencio” o mejor dicho, los padres de la bestia, recibieron dos prestigiosos premios Eisner. Uno a la Mejor edición norteamericana de material internacional, compartido por Canales y Guarnido, y el segundo para Juanjo Guarnido como Mejor ilustrador/ artista multimedia.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Blacksad #3- Alma Roja

Ya era hora de volver con Blacksad y aquí estamos para comentar “Alma Roja”, título elegido por Canales y Guarnido para el tercer volumen de la saga del detective gatuno. Como pasó con los dos números anteriores, “Un lugar entre las sombras” y “Artic-Nation”, fue Norma Editorial  la encargada de sacar a la luz este cómic en España, lo que también ha hecho con los números cuatro y cinco de la saga.

Portada de Alma Roja
En este caso, voy a intentar no hacer ningún spoiler de la trama porque me ha parecido tan buena que debéis disfrutarla por vosotros mismos. En comparación con las dos primeras entregas, Alma Roja es, en mi opinión, la mejor historia de las tres. No se trata de un mero álbum de género negro pues posee una dimensión política y moral que le hace estar un escalón por encima. Aunque es cierto que ya en Artic-Nation se presenta un cierto componente político, en este último número el mismo está mucho más cuidado y depurado haciendo que la historia gane enteros.

Por si fuese poco, además de los dimes y diretes de la trama principal, perfectamente hilada por Juan Díaz Canales, esta queda sazonada con una historia de amor que nos lleva a conocer a un Blacksad que en ningún momento hasta la fecha habíamos visto. La presencia del profesor Otto Liebber, viejo amigo del gatuno detective, también nos muestra ciertos rasgos del pasado del mismo, haciendo que en este número de la saga la figura del personaje crezca considerablemente.

Blacksad seductor
Otro aspecto que me hace pensar que Alma Roja es el mejor cómic de la saga, hasta el momento, es la gran diversidad de personajes que se nos muestra. Por las viñetas circulan desde personajes conocidos por todos como Weekly o el inspector de policía, pasando por el mencionado profesor Liebber, la escritora Alma Mayer o el pintor ruso Litvak,  hasta el senador republicano Gallo.

Pero para que os pongáis en situación os voy a dar algún dato más concreto, pero no temáis, no os voy a destrozar la trama como ya dije. La historia se sitúa en algún momento de la década de los cincuenta. En estos tiempos hay en los Estados Unidos un grupo denominado “Los Doce Apóstoles” formados por intelectuales de izquierdas que se reúnen al amparo del filántropo Samuel Gotfield. Pero sin embargo, por muchos estamentos políticos este grupo no está visto con buenos ojos.

Ni que decir tiene, que la magnífica trama creada por Canales es aderezada con los dibujos surgidos de las hábiles manos de Juanjo Guarnido, quien ya demostró en los dos volúmenes anteriores que entiende las escenas, la luz y el color como nadie. Sin embargo, en este caso lo que más me ha asombrado de toda la magia surgida de sus lápices ha sido la caracterización física de los personajes así como sus rostros. A pesar de tratarse de animales antropomórficos, las caras transmiten una gran cantidad de sensaciones que pueden ir desde la alegría y la diversión, a la locura más extrema pasando por gestos de gran dureza y sobriedad.

Caracterización
Y aún quedan más cosas que estos dos maestros del cómic, Guarnido y Canales, se han inventado, alzando Alma Roja a un pedestal. Por ejemplo, la carta inicial de la escritora Alma Mayer o las fichas policiales de parte de los personajes así como la portada de prensa que da que pensar una vez se ha finalizado el cómic. 



domingo, 29 de septiembre de 2013

Blacksad #2- Artic-Nation

Del primer volumen de Blacksad, “Un lugar entre las sombras”, la gente, entre los cuales me incluyo, dijimos que los dibujos y el color eran excelentes pero que la trama era excesivamente lineal, rápida y sin fondo. Pues aquí llega el segundo número de la saga, “Artic-Nation”, para darnos en el hocico por listos.

Portada de Blacksad Artic-Nation
¿Qué Juan Díaz Canales escribe guiones simples y lineales?
Eso es que no habéis leído esta segunda entrega. La acción transcurre en un deprimido barrio, The Line, de una ciudad estadounidense sin concretar, mediada la década de los cincuenta. En el barrio se encuentran dos grupos dominantes, por un lado los Artic-Nation cuyo aspecto común es que son todos blanquitos como la nieve y consideran que los negros son escoria. En el lado opuesto se encuentra la banda de los Claws, formada enteramente por negros, que están en continua lucha con los Artic-Nation. No hay que ser muy inteligente para intuir que el fondo de la trama va dirigido hacia las luchas raciales, pero sin embargo no como cabría esperar.

Los puestos de poder están ocupados por enajenados pertenecientes al Artic-Nation, y ya se sabe, donde hay poder hay luchas por el mismo, rencores, malas miradas, corrupción, culebras intentando ascender de maneras poco lícitas, vamos jodiendo al resto dicho pronto y bien. El poder saca lo peor de nuestro ser y en este caso no iba a ser menos. Luego, dentro de la comunidad de los de la nieve hay unas disputas más que interesantes, que si te casaste con una negra, que si te gustan más los niños que a un tonto un lápiz. Y claro cuando todas las miradas caen sobre el mismo, aunque sean falacias, este suele caer y vaya que si cae, con una soga al cuello. La cosa se acaba de poner interesante cuando resulta que al que está intentando ascender, cual culebra, también está siendo engañado.

¿Y qué pinta Blacksad en todo esto?
Pues bien, a Blacksad le ha llamado una profesora de un colegio de The Line para que trate de encontrar a una alumna de su colegio que ha desaparecido. La maestra decide tomar las riendas y contratar al detective puesto que la madre ni tan siquiera ha denunciado la desaparición de la pequeña Kyle. Nuestro detective gatuno decide hablar con la madre de la niña, Dinah, que ha decidido no denunciar debido a que no confía en la justicia de los blancos. Y aquí aparece el jefe de policía, un oso polar blanquito blanquito llamado Karup, muy formal él, pero sobre el que cierta gente sospecha una conducta poco adecuada.

Inicio de la trama
Para que luego digan que la trama no tiene fondo y que es demasiado sencilla. La verdad es que del primer número de la serie a este segundo, se nota una gran evolución en cuanto a guión y trama. Se nos presenta, en este volumen, a un Blacksad más distendido que en “Un lugar entre las sombras”, en ciertos momentos gracioso y en otros irónico que entabla amistad con una garduña periodista llamada Weekly, quien le ayudará a resolver la desaparición de Kyle. Pero no os penséis, Blacksad sigue mostrando poco aprecio por su vida y enfrentándose al personal cuando la situación lo requiere. Además, la presencia de un personaje como Weekly, gracioso y descarado le da otro tono a los diálogos, que en algunos momentos son hasta cómicos.

Y qué decir de Guarnido, pues que sigue sorprendiéndonos siempre. En este caso me gustaría resaltar dos secuencias de viñetas que me parecen geniales. En primer lugar las cinco primeras viñetas del cómic son una muestra inconfundible de que Guarnido ha trabajado en animación. En ella el plano se va abriendo desde las manos de Blacksad quien está apuntando algo en su libreta hasta dejarnos ver el cadáver de un pájaro ahorcado. La secuencia abriendo zoom bien podría ser la secuencia que iniciase una película.

La otra secuencia que me ha encantado es una que recuerda a Batman, o al menos a mi me lo recuerda. Blacksad subido en cuclillas sobre una marquesina bajo una fuerte nevada en la postura que adoptan Batman o Spiderman cuando están en lo alto de un edificio. De repente se deja caer bruscamente del sotechado cayendo de pies y sorprendiendo al enemigo.

Escena a lo Batman
En general los dibujos son fantásticos, mostrando excepcionalmente bien el movimiento de los personajes y de la acción en las viñetas, incluso son capaces de mostrar  con gran realismo el miedo. Además el color es increíble, confiriéndole una gran sensación de realidad, y eso que estamos hablando de animales antropomórficos. Como en el libro anterior, sigue habiendo picados y contrapicados, para empequeñecer o engrandecer a los personajes, marca de la casa.

Además en este caso, o al menos en el anterior no me di cuenta tanto, hay una gran simbología, que te introduce aún más en la historia. Por ejemplo al hablar del barrio deprimido se encuentra un otoño muy angosto, con gran cantidad de hojas por el suelo y un clima siempre nublado. Este se torna en lluvia y nieve cuando se comienza a alcanzar el meollo de la cuestión. Da la sensación de que a la hora de la elaboración de las viñetas se tiene en cuenta una gran cantidad de variables y detalles y eso es muy de agradecer.

Resumiendo, Artic-Nation en mi opinión ha supuesto un gran avance en cuanto a la profundidad y detalles de la trama, haciendo también que el personaje principal crezca tanto por meritos propios como por la presencia de un nuevo personaje Weekley que es capaz de mostrarnos un nuevo punto de vista de Blacksad. En cuanto al dibujo y color, son geniales y se nota que se han cuidado todos los detalles, puntos de vista, enfoques, secuencias.

martes, 17 de septiembre de 2013

Blacksad #1- Un lugar entre las sombras

Vuelve el mítico detective gatuno, vuelve el cómic de serie negra, vuelve Blacksad. La conocida serie policiaca de cómics francesa regresa a finales de año de la mano de Dargaud en Francia, y como no podía ser de otra forma, de Norma Editorial en España. Se sabe que el título del quinto volumen será “Amarillo” y la más que probable portada:

Portada de "Amarillo"
La publicación de un nuevo número en la serie Blacksad es un buen motivo para revisar lo que han dado de sí los cuatro volúmenes que hasta el momento han salido al mercado:
Además, en la última Comic Con de San Diego, Juanjo Guarnido, quien realiza los dibujos y color de toda la serie, ha recibido dos de los prestigiosos premios Eisner. El primero de ellos fue compartido con Juan Díaz Canales, guionista de la serie, en la categoría de “mejor edición norteamericana de material internacional” por “El infierno, el silencio”. El segundo, fue recibido en solitario en la categoría a “mejor ilustrador/ artista multimedia”. Estos dos premios Eisner de la industria norteamericana no hacen más que poner la guinda a una brillante trayectoria plagada de premios y distinciones en el ámbito europeo.

Juanjo Guarnido y Juan Díaz Canales
Pero no todo ha sido un camino de rosas, tan solo hay que ver cómo a pesar de ser los dos autores, tanto Guarnido como Canales, españoles la editorial principal es francesa. Quizás porque en sus inicios allá por el año 2000 Francia era a diferencia de España un país con mercado fuerte en cómics y novelas gráficas, mientras que en nuestro país este tipo de libros poseían muy poca aceptación. Sin embargo, y a pesar de que aún no podemos compararnos con el país vecino, el número de ventas de novelas gráficas ha crecido en nuestro país de forma considerable, entre otras cosas debido al buen hacer de autores como los que hoy tenemos entre manos.

Por todo ello, y como muestra de agradecimiento al esfuerzo realizado por estos autores, hoy comienzo con una serie de cuatro entradas que recorrerán los cuatro cómics de la serie negra Blacksad.

El primer álbum, titulado como ya se ha dicho “Un lugar entre las sombras” llegó a España en las navidades del año 2000 a través de Norma Editorial. La apuesta era arriesgada pues un cómic basado en animales antropomórficos y además en el entorno de una novela negra, no es algo que a los lectores adultos suela atraer en exceso. Pero evidentemente la apuesta funcionó, quizás debido a la atención puesta en los detalles o en la edición o en el dibujo o en un conjunto de todos, pero funcionó. Y es que tan solo es necesario tener el libro un momento entre las manos para comprobar que la edición es buenísima, pastas duras con protector y papel de calidad. Además, viendo la portada se intuye que el dibujo y el color van a ser de lo mejorcito visto hasta la fecha. La impresión en cuanto al dibujo se confirma nada más abrir la portada, en un dibujo a doble cara excepcional, en el cual se muestra una calle típica de una ciudad estadounidense a finales de los cuarenta. Sorprende la cantidad de detalles así como la exaltación del primer plano, en el cual se encuentra Blacksad, con trazos firmes frente al fondo con trazos más erráticos y difusos.

Portada de "Un lugar entre las sombras"
En este primer volumen de la serie se nos presenta al detective gatuno John Blacksad, quien tiene que resolver el asesinato de la conocida actriz Natalia Wilford, quien fuera su antigua novia. Blacksad se muestra como un gato con un pasado feliz, un presente oscuro y un futuro incierto, incierto básicamente por la cantidad de veces que pone en riesgo su vida en apenas 48 hojas que tiene el cómic. Para resolver el crimen, John empieza a indagar en la vida de su antigua novia mediante conocidos comunes, hasta que da con la identidad de su último amante conocido. Sin embargo, le resulta imposible contactar con él, y además, a alguien no le gusta que esté metiendo las narices en el asunto del asesinato de Natalia. En este punto las cosas se empiezan a torcer, pero no os quiero destripar la historia.

Dibujo a doble cara
Lo único en lo que flojea este primer trabajo de la serie Blacksad es la simplicidad de la trama, basada en la resolución del crimen de Natalia, y la falta de un trasfondo de la misma, todo ello se traduce en una rápida sucesión de acontecimientos que desembocan en un final poco sorprendente. Quizás con una sub-trama o una mayor dificultad de la historia principal, el cómic habría ganado mucho en este aspecto. A pesar de ello, este volumen nos permite conocer parte del pasado del detective gatuno, así como conocer sus artimañas y métodos de trabajo. Además, el personaje principal está perfectamente construido y no es nada simple a diferencia de la trama, no es lineal, se encuentra movido por su pasado, por sus ganas de venganza, por su conciencia.

Las vistas y planos de las diferentes viñetas están cuidados al milímetro, contrapicados en determinados momentos para mostrar superioridad, imágenes desde arriba en otros para transmitir impotencia o depresión. También los entornos son perfectos, despachos completamente desordenados que sugieren el caos de la vida de su propietario frente a otros completamente ordenados que indican el control absoluto de su dueño, bares de barrios bajos, celdas solitarias…

Despacho de Blacksad
¿Y qué decir del color? Los colores en las viñetas son perfectamente acordes con las sensaciones a transmitir, el control de Guarnido en este aspecto es excepcional, como también lo es el uso de los claroscuros a lo largo de todo el libro.

Yo que tu no entraba ahí
Otro elemento a destacar, y que no tuvo que ser nada fácil de elegir por parte de los autores, es la selección de los diferentes animales para interpretar a los distintos personajes. Pero sin embargo, todo acaba cuadrando al final del cómic. ¿Por qué Blacksad es un gato?, y el comisario Smirnov ¿por qué es un perro?, ¿qué representan las ratas y los reptiles? Al final, todas estas preguntas son contestadas fácilmente, pero para ello, tendréis que leerlo.

Para mi “Un lugar entre las sombras” a pesar de la sencilla historia que cuenta, es una obra de arte a nivel de dibujo, todas y cada una de las viñetas son pequeñas maravillas, tanto por la elección de los planos y las vistas como por el dibujo y el color.